¡Qué sueño!
Espero que este artículo no os provoque ganas de echar una siesta, pero quiero hablar del cambio que ha dado en mi vida el momento de ir a la cama antes y después de tener un sensor de glucosa en comunicación con la bomba de insulina. Para muchos pacientes con Diabetes este cambio es como la noche y el día. Recuerdo que anteriormente ir a la cama después de salir a cenar o de haber pasado el día de caminata era como lanzar un dado, no sabías si te iba a tocar una noche sin sobresaltos, una hipoglucemia nocturna o un pico de absorción tardía. Lo descubrías a la mañana siguiente o al levantarte sudando en mitad de la noche con la necesidad urgente de un zumo, según el caso. Los más cautos programábamos una alarma en mitad de la noche para comprobar cuál era la tendencia y actuar si hacía falta, con la incomodidad que suponía. Pero con los nuevos sistemas para el tratamiento de la Diabetes, ir a la cama no es una situación estresante, sino justo lo que necesita tu cuerpo para alcanza...