Cuando todo está en su sitio
Tener Diabetes no suele ser emocionante. Si se maneja bien, pasa casi desapercibida. Y, siendo sinceros, eso es lo ideal cuando hablamos de tratamientos médicos: que nos permitan seguir con nuestra vida, hacer lo que nos gusta, alcanzar metas o simplemente disfrutar del tiempo libre. Aun así, creo que convivir con la Diabetes también puede dejar momentos “dulces”. ¿Qué tal si comparto alguno? Quizás no sea lo primero en lo que uno piensa, pero tanto las bombas de insulina como los sensores de glucosa toleran sorprendentemente bien las temperaturas extremas. He estado a -20 °C en el norte de Noruega y a casi 50 °C en Emiratos Árabes, y nunca tuve fallos de batería ni problemas con la infusión de insulina. Normalmente, se habla de estos dispositivos en términos como precisión en los bolos o estabilidad de las mediciones, pero saber que también son robustos en condiciones tan exigentes... es bastante cool. Otra sensación positiva llega al volver de un viaje. Al alejarse de la rutina es má...