Glucemia Postprandial
Pero si de algo me he dado cuenta enseguida, es de cómo varía la glucemia después de las comidas, la glucemia postprandial. Antes de tener el sensor me hacía un control antes de las comidas y otro unas cuantas horas después, en la merienda, por ejemplo, y los dos podían estar dentro de los rangos adecuados, pero en realidad no sabía qué había pasado en ese periodo de tiempo. Ahora, con el sensor, me estoy dando cuenta de cómo funciona este proceso realmente. Mi endocrino siempre me recomienda administrarme la insulina unos 15 min antes de comer para que comience a hacer efecto y evitar una hiperglucemua, pero no siempre lo cumplía y me pinchaba justo al empezar. En ese caso, la comida comienza a absorberse sin que a la insulina le haya dado tiempo a actuar, con la consecuente hiperglucemia.
Por otro lado, la información que aportan las flechas de tendencia, esto es si tus valores de glucosa están subiendo o bajando en ese momento y a qué velocidad, te puede ayudar a evitar sustos. Por ejemplo, si llega la hora de comer y tienes una flecha de tendencia negativa, debes reducir la insulina que te administras, porque sino es posible que entres en una hipoglucemia justo después de comer. De nuevo, es algo que antes simplemente no podía ver y gracias al sensor lo estoy corrigiendo.
Estas son solo algunas de las ventajas que tiene el sensor de glucosa, pero, como sabéis, hay muchas más y otras que iré descubriendo poco a poco. Espero que os haya servido de ayuda conocer un poquito mi experiencia.
¡Un saludito!
Guillermo
Comentarios
Publicar un comentario