Zonas de infusión
En este post quiero hablar sobre un aspecto del tratamiento de la Diabetes al que seguro que no dais tanta importancia como a otros, al menos es lo que me pasaba a mí, pero que muchas veces es clave: las zonas de infusión.
Cuando se habla del tratamiento de la Diabetes lo primero que se tiene en cuenta es la alimentación, el ejercicio y las pautas de insulina, pero hay otros actores que también juegan su papel. La correcta elección de la zona donde se administra la insulina es algo que el profesional médico te explica nada más debutar en el Teatro de la Glucosa, pero en lo que se tarda un poco más en sospechar en tu día a día cuando hay algo que no marcha bien con tus niveles. He comprobado en innumerables ocasiones que la zona de infusión es importante y a veces cuesta tomar decisiones al respecto, así que quería compartir mi experiencia para que os ayude a estar prevenidos.
Lo primero, decir que tengo bomba de insulina por lo que solo tengo que elegir la zona de infusión una vez cada tres días, pero el tratamiento con plumas sigue el mismo principio. Dicho esto, pongámonos en situación; llevas todo el día con valores anormalmente altos y comienzas a hacerte preguntas: ¿He comido algo fuera de lo común? Tal vez he contado mal las raciones de la comida, pero no me puedo haber equivocado por tanto con unos simples macarrones. Seguimos, ¿qué tal el deporte? Salí a correr ayer, así que mi sensibilidad a la insulina debería ser adecuada, no es como si llevara todo el fin de semana tumbado en el sofá. Más, ¿estoy especialmente alterado? Podría ser, pero incluso en ese caso no tiene sentido que lleve toda la tarde por encima de 250… Entonces, te viene a la mente la cuestión definitiva, ¿tendrá algo que ver con la zona de infusión? Y recuerdas que decidiste ponerte el último catéter en el abdomen, pero en una zona fuera de lo habitual, donde no tienes tanta “chicha”, por probar algo un poco diferente, y te das cuenta de que ese fue el fallo. Te pones un nuevo catéter en tu zona de seguridad -en mi caso, el culete o la parte baja de la espalda- y un par de horas después, todo en orden.
Las zonas de infusión dependen de cada persona y de la actividad que se realiza. Por ejemplo, sería recomendable evitar los muslos si vais a salir en bici, pero si comenzáis a notar algo raro con los niveles de glucosa, no hay que ser perezosos y ponerse un nuevo catéter. Yo siempre pienso que hace no tanto me estaba administrando inulina 5 ó 6 veces al día. Estoy seguro de que os ha pasado algo parecido, pero si no, espero que mi historia os ayude a actuar más rápidamente.
Un abrazo,
Guillermo.
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