Ayuno
Tengo que preparar el terreno antes de dar mi opinión y es que este tema puede ser al mismo tiempo beneficioso y peligroso para la salud si no se hace de la manera correcta. Tampoco quiero sobrecargar este post de información, para eso lo mejor es que investiguéis vosotros mismos qué tipos de ayunos se pueden hacer, qué alimentos no lo rompen, o las distintas duraciones (12, 16, 48 horas), y sobre todo que habléis con vuestro profesional médico si tenéis cualquier duda. Existen muchos niveles de ayuno, pero el primer escalón sería el de saltarse una comida. Esto es de por sí arriesgado si seguimos las recomendaciones más tradicionales de alimentación en el cuidado de la Diabetes, donde se suelen incluir hasta cinco ó seis ingestas diarias, pero la evolución de las bombas de insulina y sensores de glucosa permite un enfoque más flexible, ya que son capaces de regular las dosis basales. De esta manera, si has tenido una comida un poco más abundante de lo habitual y llegas a la noche sin hambre, puedes plantearte: ¿y si no ceno? Comer es uno de los placeres de la vida, pero hacerlo sin ganas es una tortura y era algo a lo que prácticamente estábamos obligados. Ahora, y tras haberlo incorporado como una rutina más, puedo decir que es genial. Evitamos comer estando saciados con el beneficio de llegar con unos niveles de glucosa más estables a la siguiente ingesta. Esto es especialmente beneficioso por la noche, pero también he probado a entrenar en el gym con el estómago vacío con sensaciones muy buenas y sin riesgo de hipoglucemia. Ver para creer.
No es que ayunar sea imposible de hacer con plumas de insulina, pero requiere de una planificación que hace que no muchos se lo planteen. Tampoco quiero convenceros de que lo hagáis si os resulta anti intuitivo, pero al menos que sepáis que existe la posibilidad y que puede ser muy positiva.
Un abrazo,
Guillermo.
Comentarios
Publicar un comentario