Gluconix

Rara vez hablo de Diabetes tipo 2 en este espacio. Hay dos motivos principales, mi falta de experiencia y porque creo que tiene muchas diferencias con la tipo 1. Pero a veces, la tentación es irresistible. Resulta que una asociada me hizo llegar un artículo titulado: CURAR LA DIABETES Y EVITAR LA INVALIDEZ DESPUÉS DE LOS 40: ¡ES FÁCIL, SENCILLO Y, SOBRE TODO, BARATO! Le ha faltado añadir “divertido”, pero vayamos por partes.


El titular ya es exagerado. CURAR la Diabetes. Si esto fuera así realmente, la noticia habría abierto informativos, salido en portadas de periódicos e inundado las redes sociales… y, si bien se ha mencionado en diferentes medios, lo cierto es que ha tenido poca difusión. En las tripas del artículo se matiza que se refiere a Diabetes tipo 2 y gestacional, pero este asterisco es demasiado grande como para dejarlo fuera del título. 


Realmente, me gustaría enfatizar mi crítica a la terminología que utiliza el artículo más que al medicamento en sí. Al utilizar según qué términos, se transmite una idea errónea. Revertir al 100 % los síntomas de un desorden metabólico como la Diabetes es, incluso en el mejor de los casos, poco probable. Los ensayos clínicos se basan en datos estadísticos y, aunque un tratamiento logre una efectividad asombrosa de un 99 %, ya habría que poner matices. Lo divertido viene ante la falta de humildad, alegando “que elimina la raíz de la enfermedad”. Milagroso. 


En temas como la salud, si algo parece demasiado bueno como para ser cierto, probablemente no lo sea. Entiendo el punto de contraposición que plantean ante el abandono de dietas, presentando este tratamiento como una alternativa a la que es más fácil adherirse. Sin embargo, un medicamento que anuncia que “su cuerpo se transformará en un coche de alta velocidad” y que “podrás hacer cosas que nunca habías soñado”, despierta en mí escepticismo más que cualquier otra emoción. Comparte datos y deja que sean ellos los que hablen. 


En cualquier caso, un medicamento así requeriría receta, ¿no? O sea, por mucho que un paciente quisiera probarlo, tendría que ser el médico quien lo aprobase. Hay muchos otros aspectos a matizar en este artículo. Podéis encontrarlo fácilmente buscando Gluconix en Google, pero desde aquí y por el momento, bajemos el soufflé.


Un abrazo,

Guillermo.


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