Experiencia Invisalign

La sección Joven de la revista Cuidar la Diabetes tiene un componente muy personal. Siempre comparto mi punto de vista sobre diversos temas. Pero hoy voy a llevarlo a un nivel más íntimo aún, porque soy yo el sujeto de pruebas. 

Os cuento, he empezado un tratamiento Invisalign. Se trata de una técnica de ortodoncia que utiliza alineadores transparentes, que hacen que los dientes se ajusten de manera progresiva. Es necesario llevarlos un mínimo de 22 horas al día, retirándose solo para comer. Esto supone una ventaja respecto a los brackets tradicionales, ya que te permite comer cualquier tipo de alimento. Sin embargo, sigue siendo un corto espacio de tiempo, por lo que ciertos planes, como salir a cenar o los picoteos viendo el fútbol, han cambiado drásticamente para mí. Aunque he de decir que esto en realidad me parece positivo. Reducir las ingestas entre horas o acortar las sobremesas tiene un efecto saludable que he notado desde el principio. Por otro lado, Invisalign plantea una serie de retos a nivel de higiene, ya que con los alineadores colocados, tampoco se puede beber nada caliente o que tenga color (café, refresco de Cola, Fanta, té). La ventaja es que al ser transparentes, casi nadie nota que los llevo puestos. 

 

Sin duda, esta decisión ha cambiado mi estilo de vida. Pero si tengo que destacar un ámbito en el que el tratamiento se ha hecho un poco cuesta arriba, ese es el entrenamiento. Antes, siempre llevaba en la mochila una fruta o una barrita de muesli para mantener los niveles de glucosa estables durante la sesión; pero ahora, esto es más complicado: retira los alineadores, cepíllate los dientes, vuelve a colocar los alineadores... La verdad es que los primeros entrenamientos fueron un desastre. Así que recurrí a las bebidas que sí están permitidas, como algunas bebidas energéticas, refresco tipo 7Up/Sprite y agua con un chorrito de limón y azúcar -la clásica limonada-. ¡Esta última incluso puedo fabricarla yo mismo!


Y es en este punto donde he descubierto algo genial. Estas bebidas me ayudan mucho más de lo que imaginaba. No solo son útiles cuando voy al gym, sino también a lo largo del día. Por ejemplo, me ayudan en el trabajo, si veo que aún queda un rato para la pausa del almuerzo, pero ya me estoy acercando a la hipoglucemia. Esto nunca más será un problema. 


El tratamiento de la Diabetes es un camino de retos constantes, pero cada uno de ellos se puede superar con imaginación, apoyo y determinación.


Un abrazo

Guillermo

guillermogmolina@gmail.com


Comentarios

Entradas populares de este blog

Repensando las mejoras en diabetes

GlucoWatch: El origen de la MCG

Famosos y Referentes