Lentillas medidoras de glucosa

La sección Horizonte Diabetes se ha convertido en una tradición que espero con ganas cada trimestre. Aquí traigo ideas originales -o al menos llamativas- sobre tecnologías para el tratamiento de la Diabetes, tanto pasadas como futuras, e intento darles una vuelta de tuerca. 


Hace una década, el mundo de la Diabetes se inundó de titulares sobre lentillas que medían la glucosa. Era la época pre-MCG y justo después del fiasco del GlucoWatch, otra prometedora idea que nunca terminó de materializarse (pero de eso hablaré en otra ocasión). En ese momento, las investigaciones con células madre y terapia génica comenzaron a perder protagonismo en los medios. Las empresas e instituciones empezaron a aceptar que esas soluciones “definitivas” tardarían más de lo previsto y que era necesario encontrar alternativas intermedias. En ese clima de necesidad, llegaron las famosas lentillas. 


Para hablar de ellas, me baso en una publicación de La Razón en 2014 con el título: Una lentilla «inteligente» para medir la glucosa. Este artículo marca todos los checks de la lista de ideas dignas de la sección Horizonte Diabetes: presenta una idea más o menos revolucionaria; que además parece tener una aplicación bastante sencilla (aunque luego nunca lo sea); y, por supuesto, utiliza un lenguaje vago que delata más entusiasmo de marketing que rigor científico. 


Empezando por esto último, siempre que en este tipo de artículos se refieren a las personas con Diabetes como “diabéticos”, se me enciende una alerta: probablemente, se trata de otro-de-esos textos superficiales. Aunque es cierto que el lenguaje ha evolucionado en los últimos diez años, las sospechas se confirman con frases como “controlar la producción de azúcar”, que denota un fallo conceptual básico sobre la Diabetes.  


Lo que realmente me incomoda de este tipo de artículos es lo excesivamente simplificado  de su planteamiento. Es cierto que que el objetivo es bueno -ayudar a los pacientes con Diabetes- y la propuesta suena intuitiva -medir los niveles de glucosa en la lágrima y enviar los datos al móvil-. Sin embargo, se olvida mencionar cualquier posible dificultad, como el hecho de que las lentillas provocan ojo seco, especialmente en gente que ya tiene predisposición a padecerlo, como las personas con Diabetes. 


Por otro lado, el artículo destaca que Google está detrás del proyecto, sin escatimar en conceptos marketinianos como el nombre del invento (iLentes) y añadiendo mejoras extra que surgen del mismo, cito literalmente, “además de mejorar su visión” (¿Rayos X?). Todo esto, amparado en que los ojos son los órganos más sensibles a afecciones como la Retinopatía Diabética… lo que es cierto, pero no significa que sean un buen candidato para la monitorización de glucosa. De nuevo, un argumento débil disfrazado de evidencia.


Las lentillas medidoras de glucosa fueron anunciadas en su día como una revolución. Pero parece que puestas en contexto, es evidente que también tenían inconvenientes.  


Un abrazo

Guillermo

guillermogmolina@gmail.com


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